Isabel Bonig: “El PPCV es la esperanza de los valencianos en un futuro mejor, sin sectarismos ni imposiciones”

Isabel Bonig: “El PPCV es la esperanza de los valencianos en un futuro mejor, sin sectarismos ni imposiciones”
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03-06-2017

 

  • La presidenta regional del PPCV destaca el proceso de renovación ejemplar en el PP de Castellón
  • “El proyecto político y las siglas están por encima de los intereses personales”
  • “Si algo caracteriza al gobierno del Titànic es su permanente llanto y lamento”
  • “Los dos únicos parapetos que quedan entre el sectarismo del tripartito y la sociedad valenciana cada día más indefensa son los tribunales y un PPCV sin complejos”

 

03. junio. 2017.- La Presidenta del PPCV, Isabel Bonig, ha señalado esta mañana en la clausura del Congreso Provincial del PPCS que el PP, ante el sectarismo y las imposiciones de Puig y Oltra, es la esperanza de los valencianos en un futuro mejor”.

   “Del PP depende poner fin al  sectarismo, a la imposición y a la radicalidad. Volveremos para responder a los problemas de la gente, de toda la gente, no solo de nuestros votantes. Porque esa es  la principal diferencia entre el PP y el resto de partidos: la libertad y el respeto a todos”.

   Para la presidenta del PPCV, “hoy ha quedado una vez más demostrado la grandeza de un partido que ha sabido transitar por un proceso de renovación ejemplar”.

   Bonig ha tenido unas sentidas palabras de agradecimiento al presidente saliente Javier Moliner. “Todos pasaremos y el proyecto continuará. Las siglas están siempre por encima de las personas. El proyecto político está siempre por encima de los proyectos personales. Esto es fácil de decir pero difícil de hacer. Una persona lo ha tenido claro y nos lo ha demostrado predicando con el ejemplo es Javier Moliner”. Bonig le ha agradecido su trabajo y dedicación. “Ha sido un firme partidario de la regeneración, de la apertura, de la transparencia. De hacer de este partido un referente de vanguardia y progreso para los castellonenses. Y lo más importante. Lo ha hecho de verdad, con hechos, con medidas, y predicando con el ejemplo. Y sin duda esta generosidad es algo que le honra”.

   Respecto al nuevo presidente provincial electo con el 98% de los votos, Isabel Bonig ha indicado que “Miguel Barrachina es alguien muy querido por su dedicación y muy respetado por su preparación. Una persona que tiene ante sí un gran reto que alcanzará por su capacidad, habilidad, dedicación e implicación. Humilde en las formas, eficaz en sus decisiones y preparado y formado con experiencia”.

   Bonig ha indicado que el PPCV “es el partido que mejor defiende los intereses de los valencianos. Si algo caracteriza al gobierno del Titànic es su permanente llanto y lamento. Las cosas no son fáciles, pero en política se viene a gestionar”.

“Se les acaba el tiempo”

   Cada decisión de gobierno del tripartito la impregna de sectarismo y una paralización sin precedentes porque no creen en la libertad. Todo el día llorando y con la necesidad de buscar un enemigo común que tape las vergüenzas de su falta de gestión, pero ya se les acaba el tiempo y el pueblo empieza ya a pedir explicaciones, resultados de esos gobiernos del cambio. Esas son sus formas: el sectarismo y la radicalidad”.

   Isabel Bonig ha indicado que “los que venían a rescatar personas solo se están rescatando a sí mismos. Quieren controlar a la sociedad, por eso sus únicas armas son una televisión y la educación. Pero en el camino han encontrado dos obstáculos que van a impedirles trazar su hoja de ruta: los tribunales, que ya les están parando muchas decisiones, y un PP sin complejos que no se pone de un lado ni se esconde esperando que pase la tormenta. Estos son los únicos dos parapetos que quedan entre el sectarismo del tripartito y la sociedad valenciana cada día más indefensa”.

   La presidenta del PPCV también ha advertido a Puig y Oltra que el PPCV “va a defender la libertad de los padres a la hora de elegir el tipo de educación que quieren y la lengua en la que estudian sus hijos. Ya está bien de enfrentar, dividir y dañar a una sociedad que en dos años ha tenido más que suficiente”.

 

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