El PPCV exige explicaciones por el recorte de la seguridad del Museo de Villena y reclama las facturas 

  • Carmen Martínez cuestiona que no hubiera vigilancia presencial durante la noche
  • La diputada popular pide conocer qué sistemas de seguridad se instalaron finalmente y reclama todas las facturas para comprobar la ejecución real de las medidas previstas

03 septiembre 2026. La diputada del GPP en Les Corts, Carmen Martínez Clemor, ha reclamado explicaciones al Ayuntamiento de Villena por el recorte del 70% en la partida presupuestaria destinada a seguridad y vigilancia del Museo de Villena (MUVI) y ha cuestionado “que no se contemplara vigilancia presencial durante la noche en un espacio que custodiaba uno de los mayores tesoros arqueológicos de España”.

Martínez ha señalado que los propios presupuestos municipales reflejan una reducción de la partida 1/333/22701, correspondiente a Seguridad y Vigilancia del MUVI, que pasó de 10.000 euros en 2025 a 3.000 euros en 2026, es decir, 7.000 euros menos y un recorte nominal del 70%.

Ante estas cifras “queremos explicaciones y queremos conocer qué había realmente detrás de esos 3.000 euros”, ha subrayado la diputada popular. Asimismo, el diputado popular ha considerado especialmente relevante aclarar “por qué el Ayuntamiento no contempló vigilancia presencial durante la noche en un museo que custodiaba piezas de extraordinario valor histórico, arqueológico y sentimental”. 

“En otras dependencias municipales sí existe vigilancia presencial en determinados momentos. Por eso no entendemos cómo un espacio que custodia piezas de esta envergadura podía quedar durante la noche sin una protección presencial que reforzara los sistemas electrónicos de seguridad”, ha afirmado.

La diputada del GPP ha señalado que “lo que queremos saber es qué se compró, cuándo se compró, cuánto costó y, sobre todo, qué sistemas estaban efectivamente instalados y operativos cuando se produjo el robo”.

En este sentido, ha explicado que se han solicitado todas las facturas y la documentación relativa a las actuaciones de seguridad, con el objetivo de comprobar la ejecución real de las medidas previstas y determinar qué medios de protección tenía efectivamente el museo.

“Si las cámaras, alarmas y demás sistemas ya estaban instalados, debe poder acreditarse documentalmente. Y si no lo estaban, también habrá que explicar por qué. No basta con hablar de proyectos o de inversiones realizadas años atrás: hay que saber qué había realmente funcionando en el museo la noche de los hechos”, ha remarcado.